Corre

Photo credit: Erick C. via Foter.com / CC BY-NC

Orieke tiene miedo, no sabe qué es lo que le espera tras esa valla. Muchos están como él, temblando, sin saber qué hacer, cómo reaccionar ante la gesta que están a punto de realizar. De su valentía dependerá su futuro y probablemente el de su familia. Orieke forma parte de los individuos mejor preparados de su país, llegar hasta allí no ha sido fácil. Ha pasado muchos obstáculos que nadie sabe, su salud se ha visto perjudicada en numerosas ocasiones, esta es su última oportunidad. Junto a él hay cinco africanos más con la misma ansia de pasarla.

Llegan a visualizar cómo lo harán: rápido, silenciosamente, sin fallos. Cualquier error puede apearles de un futuro soñado por todos y conseguido por muy pocos. Besar la gloria está a tan solo unos metros de distancia, a escasos minutos de empezar. Están semidesnudos, agazapados, esperando la señal para saltar la valla. Antes de empezar se oyen unos pequeños susurros, son los amigos y compañeros que dejan atrás. Apuestan sobre quién lo conseguirá primero. Se escucha un disparo, pero tranquilos, nadie resulta muerto o herido, sólo anuncia el inicio de la competición más importante de sus vidas.