Luchando en vida

Balcón donde se ven macetas con flores rojas y blancas en una fachada blanca.





Todo empezó cuando oí aquel grito. Me despertó de aquel dulce sueño que estaba viviendo. No me lo podía creer, por primera vez en mucho tiempo, aunque fuera inconscientemente, rememoraba mi libertad: corría, montaba en bici y cantaba. ¡Qué bellos recuerdos de una infancia fugaz! Destruida por aquellos que quieren hacernos enmudecer. Aquel grito me devolvía a la realidad, una que tantas veces he querido poner fin, pero por aquellos que protestan, sigo aquí.